Asher
Decir que estaba teniendo un día difícil no era la palabra correcta. Todavía estaba buscando la palabra adecuada para describirlo. Pero sí, regresé a casa y me encerré en mi oficina.
Me quedé allí hasta que Ariella vino a tocar la puerta.
—Estoy lista —dijo en el momento en que entró.
La miré y vi la forma en que estaba parada frente a mí. Se veía lista para cualquier pelea que pensara que yo iba a sacar a relucir.
Se había cambiado lo que llevaba puesto en la mañana. Ahora llevaba es