Asher
Permanecí paciente... o al menos lo intenté. Descubrir lo del alcohol fue el momento que realmente me aterró. Porque Ariella no era así. No era imprudente y apenas bebía a menos que fuera algo social, e incluso entonces nunca perdiendo el control de sí misma.
Pero el dolor cambia a la gente. La pérdida cambia a las personas. Y ella nunca antes había sufrido una pérdida como esta. Esa noche, cuando le quité la botella de las manos, recuerdo haber sentido algo feo brotar dentro de mí.
No