Asher
Se me oprimió el pecho de inmediato.
—Ari... —dije suavemente.
Sacudió la cabeza, diciendo que no. No salieron palabras y tampoco me estaba mirando, solo caían lágrimas. Tragué saliva con dificultad. Luego me subí a la cama detrás de ella y la atraje hacia mí sin preguntar.
No se resistió. No luchó contra mí. Inmediatamente se acurrucó contra mí como si su cuerpo ya supiera dónde quería estar. Envolví mis brazos alrededor de ella con fuerza y hundí mi rostro en su cabello.
Ninguno de