Ariella
Cuando Asher salió, debí haberme quedado dormida por el agotamiento, porque cuando sentí sus brazos en mis hombros, diciéndome que estaba aquí para alimentarme, pensé que estaba bromeando con lo de la comida.
Pero resultó... que no. Porque en cuanto me senté en la cama, sostuvo la cuchara frente a mi cara, esperando. Y no tuve más opción que dejar que me alimentara.
Me observaba mientras yo comía, todavía medio aturdida, mientras seguía hablando. Su voz era ligera y su expresión cálid