Asher
El tiempo se desvaneció, olvidado entre el placer de cada respiración y las risas. Éramos solo un esposo y una esposa robando momentos como este, entre la responsabilidad y la crianza, solo para estar juntos y conectar.
—¡Mami! ¡Papi! ¡Estoy listo! —llegó de repente la voz de Leon, resonando con fuerza desde el pasillo, seguida de unos pasos rápidos que se aproximaban.
—¿Ese es el sonido de la puerta abriéndose? —habló Ariella con un toque de nerviosismo.
Cerré los ojos lentamente, apo