Asher
Dios estaba de mi lado. Sí, creo en Dios, por si acaso te lo estabas preguntando...
Y digo que Dios estaba de nuestro lado porque, a través de la neblina, me pareció ver a Mikey moverse, y lo vi hacerlo más rápido de lo que jamás lo había visto moverse antes. El joven soldado, se lanzó y encorvó su cuerpo alrededor de mi hijo mientras fragmentos de vidrio y escombros llovían por todo el patio.
La onda expansiva nos azotó. Minutos después, pero lo que parecieron horas, mientras el polvo