Ariella
Decidimos hacer un recorrido completo, sobre todo porque Leon estaba demasiado emocionado como para quedarse quieto.
William, el administrador de la casa, nos guió en un recorrido por toda la mansión. Habitación tras habitación, pasillos que parecieron interminables, escaleras que se curvaron y se dividieron, puertas que se abrieron a espacios más grandes que cualquier hogar que hubiera conocido. La emoción de Leon lo impulsó a través de todo; sus preguntas brotaron una tras otra, sin