Ariella
Nuestra boda fue increíble…
Fue todo lo que siempre había soñado y más. Mágica. Atemporal. El tipo de noche que se sentía suspendida entre la fantasía y la realidad. Superó cada imagen que había pintado en mi mente, cada deseo susurrado que alguna vez de entre todos había pedido sobre mi boda con Asher.
Tan pronto como el pastor nos declaró marido y mujer, todos estallaron en vítores y aplausos. La gente se acercó a felicitarnos, mientras la risa y la música llenaban cada rincón. Pero