Mundo ficciónIniciar sesiónNova no venía sola: traía consigo representantes de catorce diosas más, y todas querían una parte de la humanidad.
El laboratorio de Yuki se expandió sin previo aviso. Las paredes se estiraron hacia dimensiones imposibles, el techo se alzó hasta perderse en una penumbra dorada, y el suelo de metal se transformó en mármol pulido que reflejaba luces de estrellas inexistentes. Quince tronos aparecieron en un círculo perfecto,







