Mundo ficciónIniciar sesiónEl aire se espesó con una energía que reconocí inmediatamente, aunque nunca la había sentido tan intensa. Mis hijos. Nyx y Lyric. Después de ocho años de silencio absoluto, su presencia me golpeó como una ola devastadora que me dejó sin aliento.
Corrí hacia el origen de esa perturbación cósmica, mis pies descalzos volando sobre la tierra agrietada que se extendía por kilómetros desde el punto de impacto. El paisaje que encontré desafió toda comprensión: donde una vez se alzó el antiguo







