Mundo ficciónIniciar sesiónElegí la opción que nadie esperaba: rompí el cristal y dejé que la consciencia de Kieran se dispersara en el viento, liberándolo finalmente de 20 años de prisión sin resucitación.
El fragmento cristalino se desintegró entre mis dedos como arena fina, y con él se desvaneció la última oportunidad de devolver la vida al padre de Eclipse. No hubo explosión dramática ni luz cegadora. Simplement







