Mundo ficciónIniciar sesiónDamián no debería poder existir en el Velo, pero ahí estaba—sangrando de ojos, nariz y oídos mientras su forma mortal se desintegraba por estar en dimensión que rechazaba su existencia.
Su cuerpo translúcido parpadeaba como una transmisión defectuosa, cada parpadeo más débil que el anterior. Los gritos que escapaban de su garganta no sonaban humanos; eran el sonido de la realidad misma protestando contra su presencia.







