Encuentro el conjunto de seda en color blanco que empacó Lupita, es un short muy corto y la blusa de tirantes con un escote pronunciado, no es gran cosa, pero cuando tengo la mirada de Evan sobre mí, me siento la mujer más sexi del planeta y quiero disfrutarlo al máximo.
Estoy por entrar al baño para cambiarme, cuando mi teléfono timbra y veo que es una videollamada de Elán.
—Hola, amor, ¿cómo estás? —Le pregunto, al verlo.
—Ma’, decidimos irnos mañana mismo a Portland —dice de pronto.
—¿Po