89. Susana
Raúl se quedó en silencio por varios minutos y Fabio aprovechó para ubicarse. Estaban saliendo de la ciudad y eso lo asustó un poco, aunque llegó a la conclusión de que si en realidad querían acabar con él, lo habrían hecho con más facilidad en las desoladas calles cercanas a su casa. Así que la siguiente opción era que lo llevaban junto a Susana.
Sonrió a medias, sabiendo que al fin podría quitarse una de sus más grandes preocupaciones.
—Si me ayudas con lo que necesito, te la puedes quedar —o