86. Corazón roto
Su copa fue rellenada sin haberlo solicitado mientras recibía una nueva palmada en la espalda. Luego vino otra felicitación por su ascenso como nuevo socio de la firma, el más joven de ellos. Pero todos los que estaban celebrando junto a él esa noche desconocían que su proactividad solo obedecía al escaso tiempo que le dedicaba a su vida personal.
No podía negar que se sentía orgulloso por lograr atraer una cantidad respetable de clientes con cuentas de siete cifras, lo que incrementó en un 15