17. Duelo de voluntades
La mañana se filtró por las rendijas, encontrando a Fabio desvelado y de mal humor. Había pasado la noche en el sofá, que durante esas horas de la madrugada parecía más una cama de clavos ardientes. Culpa de Josh, cuyas fotos de Casandra junto a otros hombres no habían dejado de atormentarlo. Las imágenes se habían impreso en su mente, convirtiéndose en sombras que lo perseguían. Claro, eran las otras entrevistas que tenía pendiente y que era muy probable acabaran como la suya también.
Intentó