Jonathan Bonnet
—¡Alejandra! ¡Despierta! Vamos despierta nena —Insisto moviendo su cuerpo desesperado, inclinando mi cuerpo todo lo que puedo para alcanzarla con mis manos, mientras se encuentra sobre la alfombra.
Verla tan indefensa me descoloca dejo de pensar correctamente levantándome de la silla inclinándome sobre su cuerpo inerte para tomarla entre mis brazos levantando su pequeño cuerpo para colocarla con cuidado sobre la cama.
—¡Por favor despierta Alejandra! No, me asustes de esta man