Alejandra Marie Costa
Olvidamos por completo la comida dejándolo en segundo plano concentrando toda mi atención en sus labios sobre los míos mientras sus dedos se mueven sobre mi piel bajo mi vestido, causando un ligero estremecimiento en mi vientre.
—Espera Richard —Pero mi intención de detener sus traviesos dedos queda ahí en solo dos palabras siendo remplazado por un quejido necesitado por su tacto.
Ante mi renuncia con oponerme Richard continua con su exploración ascendiendo por mi muslo si