Richard Müller
Al llegar a casa lo primero que hago es preguntar por Alex. El ama de llaves, saluda luego me señala hacia la biblioteca, asiento dirigiendo mis pasos en su dirección.
Durante todo nuestro trayecto por la carretera no para de pensar en los múltiples escenarios con los que me encontraría al llegar a casa, pero aunque me esperaba encontrarla en un mar de lágrimas, realmente no estaba preparado, me duele el corazón por ella. Con su rostro oculto en el hombro de Lina. A penas se am