Alejandra Marie Costa
—Alex, cambia esa cara. Necesitamos ser positivas; todo estará bien con Richard —escucho decir a Lina, quien, a pesar de las circunstancias, trata de darme ánimos.
Sin embargo, los pensamientos negativos persisten, como una pesada bruma que amenaza con asfixiarme lentamente.
Ya han transcurrido tres días desde que Richard tomó un camino distinto al nuestro.
Desde entonces, cada minuto ha sido una batalla contra la incertidumbre. Me esfuerzo por mantenerme firme, pero la