El ambiente del pub era un bálsamo para la agitación de Elara. El lugar era acogedor, con las paredes de piedra adornadas con cuadros de paisajes escoceses y una gran chimenea crepitando en una esquina. El aire olía a madera quemada, a cerveza y a comida recién hecha, un contraste reconfortante con el frío que había afuera. Elara se sentó en una mesa redonda de madera, al lado de Duncan, mientras Grace se encargaba de pedirles la comida y unas cervezas artesanales.
Por primera vez en horas, Ela