Aye se encontraba sentada frente a su tocador, mientras su madre la peinaba, o mejor dicho trataba de hacerle una trenza tejida. La niña lleva puesto un vestido color azul, su color favorito, y unas sandalias blancas, elegidas por su madre. La pierna de ella se sacude sin cesar y eso hace sonreír a Lina.
—¿Estas nerviosa? —pregunta, aunque sabe la repuesta.
—Sí —confiesa la niña.
—Yo también lo estaría —exclama.
—¿Estabas nerviosa en tu primera cita? —quiere saber Aye.
—Mucho —contesta su madr