Por Leonardo
Revisamos los pendientes y llegamos justitos a la única reunión programada de ese día.
Ella tenía puesto un vestido fuxia y negro, elegante, dejando ver sus piernas tonificadas y bronceadas.
¿Habrá estado en el solarium por la mañana?
Miré sus zapatos, no los había visto nunca, y por supuesto, hacían juego con el vestido y la cartera.
Se notaba que no era una secretaria.
Era una mujer de negocios.
¿Por qué mierda se presentó disfrazada de fea?
¿Por qué? Si ni siquiera tendría que e