Asher
Me apoyé en la fría barandilla de piedra de mi balcón, contemplando la noche e intentando acallar los pensamientos que me atormentaban. Había intentado dormir, pero cada vez que cerraba los ojos, solo veía a Willow, su sonrisa, su risa y la forma en que me miraba como si fuera la única persona en la habitación. Pero ahora, el miedo a que ella siguiera adelante sin mí me carcomía por dentro como una bestia implacable.
Me pasé la mano por el pelo, sintiendo el peso de mis preocupaciones. Ne