Lessandro bajó la mirada hacia su hijo, con un atisbo de remordimiento entre la oscuridad de su aura.
—Hijo… por favor, perdóname — Susurró, antes de concentrar una gran cantidad de magia negra en su mano, listo para absorber la energía de Norberto y liberar a los ancestros.
Norberto sintió el peso de la amenaza y reunió su propia energía, brillante y rugiente, dispuesto a no dejarse vencer tan fácilmente.
El choque de fuerzas llenó la mansión con destellos y ondas de poder. Cada ataque se sent