No pasó mucho antes de que nuevos destellos llenaran el lugar; Gusto y Mariana emergieron desde un gran hongo que brotó de la tierra, Anfu y Siria aparecieron desde el tronco de un árbol cristalizado, y Melany y Kiny surgieron del mar, trayendo consigo a la pequeña Korina en brazos.
John, a lo lejos, observaba la escena con frustración. Aquella paz aparente solo le recordaba lo peligrosa que era la misión. Sin embargo, ver que todas las mujeres portaban las pulseras lo tranquilizó; era informac