Sujhan bajó la vista apenas, la voz temblándole con sinceridad —Me asusta cuando vas a la capital. Siempre pienso que algo puede pasarte… y que no vas a regresar —
Andy rió suavemente al oírlo. Había sentido esa ansiedad en ella, pero escucharla tan abiertamente lo conmovió. Le besó el cuello con cariño y murmuró contra su piel —Mientras pueda, siempre volveré a ti. Te lo prometo —
—Aun así no puedo dejar de pensarlo — Replicó Sujhan, dándole un golpecito juguetón en el pecho.
Él sonrió y, sin soltarla, la llevó dentro de la casa —Ven — Dijo en tono travieso— Vamos a bañarnos. Y después quiero comer algo… ¿Te gustaría un postre, mi amor? —
Ella asintió con un brillo pícaro en los ojos —Sabes que me encantan los helados… y el volcán de chocolate —
—Entonces será un volcán de chocolate con una bola de helado de vainilla — Respondió Andy mientras hacía un leve gesto con la mano. En segundos, los utensilios de la cocina comenzaron a moverse solos, obedeciendo su magia.
Entre risas y besos