—Gusto — Empezó Sujhan, con voz firme y tranquila— Un hongo principal no se puede extraer. Si lo hacemos, de manera automática Mariana moriría. Sus síntomas eran señales claras de que su vida corría peligro, y al tomar aquel líquido, el hongo sanó todas sus enfermedades. Los hongos azules mueren muy lentamente, y los principales tardan el doble. Por eso su envejecimiento y sus ciclos de vida transcurren más despacio, y es posible que, incluso si todos nosotros fallecemos, ella siga con vida. Además, si se hace una herida, sanará de inmediato; en pocas palabras, porta algo cercano a la vida eterna. Pero lo más importante; no se puede extraer — Explicó, mirando directamente a Gusto.
Gusto permaneció en silencio, con la mirada fija en Mariana. Su rostro palideció, y por un instante de egoísmo, un pensamiento oscuro cruzó su mente… casi hubiera hecho daño a su propia esposa. La gravedad de la situación lo golpeó con fuerza, recordándole cuán frágil y valiosa era su vida.
Gusto frunció el