Ella asintió débilmente, dejando que el consuelo la envolviera —Lo sé. Pero he decidido algo — Confesó, secando las lágrimas con determinación— Quiero ser parte de los guardianes. Me preocupa Mariana, y ya rechacé a todos los que me pretendían. Quiero formarme, servir… ser útil —
Kirli la miró sorprendido, y luego una sonrisa sincera le suavizó el rostro —Será un honor entrenarte — Dijo con un brillo en los ojos que delataba más de lo que quería admitir—Me hace feliz que hayas tomado esa decisió