—¿A dónde vas? —preguntó Elena en cuanto entró a la habitación. Pensaba que su esposo estaba dormido o tal vez trabajando después de cenar. Pero en su lugar, se encontró a Jayden impecablemente vestido.
—Quiero ver a Juan. Hace mucho que no lo veo —respondió Jayden. Luego se giró hacia Elena, que estaba sentada al borde de la cama—. Extraño a mi hijo —dijo con una mirada que a Elena le resultó difícil de descifrar.
Elena entendía que Jayden debía de sentirse muy solo. Ella misma había visto cuá