Jayden hizo una mueca sutil. El sobre que tenía en la mano se convirtió en el blanco de toda la frustración que se le venía acumulando en la cabeza; apretó los bordes con rabia hasta dejarlo completamente arrugado y deforme.
—¿Así que todo este tiempo este maldito juego fue tu plan? —preguntó Jayden, clavándole a Aria una mirada indescifrable.
—Sí, todo esto fue mi plan. Porque solo así pude saber qué carajos tenía que hacer —soltó Aria, tomando aire antes de continuar—. Tal como tú mismo lo di