Mundo ficciónIniciar sesiónMis labios se acercaron a los suyos velozmente, no le había propiciado el tiempo suficiente para darse cuenta de lo que sucedía, pero por acto de reflejo este se alejó precipitadamente, permitiendo solamente que nuestras bocas se rozaran.
Un pequeño rocé sin cosquilleo, ni electricidad. No había química, ni calor. No ocurría nada.
—No —espetó el hombre con rapidez, alejándose de mí a u







