Mundo ficciónIniciar sesiónPaso el antebrazo sobre sus hombros y hundo mi rostro en su cuello. Tengo el olfato agudizado y puedo sentir su olor corporal combinado con loción. Huele tan bien. Su cercanía se siente tan bien.
Él continúa acariciándome con sus dedos, pero no es suficiente, nada es suficiente. Arrastro su mano y la coloco sobre mis nalgas, sin mucho esfuerzo me elevo, su pene esta tan duro que como por arte de magia se levanta en busca de mi sexo. Lo dejo entrar, si







