Mundo ficciónIniciar sesión—¿Qué tiene en mente, Morgan? —no le respondí. Fingiendo ser toda fiera me acerqué a él. Resultaba un poco incómodo estar los dos juntos; él a pesar de todo era robusto y yo, bueno, tampoco era muy delgada de que digamos. Pero con esfuerzo logré acomodarme en su regazo. Mis manos comenzaron su recorrido desde su cabeza, quitándole aquella capucha que ocultaba sus mechones rizados. Enredé los dedos jalando de ell







