Mundo ficciónIniciar sesiónSentí como la sangre se me subía a la cabeza, el fuego nos embriagaba en una urgente necesitad de poseernos. Era extraño y mágico, era como estar en una especie de sueño. No quería escapar.
—¿Has pensando en aquella noche? —le pregunté sin apartar mis ojos de los suyos. Era hipnotizante tenerlo tan cerca.
—Sí, mucho —habló casi sin aliento.
—¿Te gustó verme de







