STELLA HARPER
Cuando empieza a introducirse en mí, suspiro. Es una presión enorme y un leve dolor, como si me estuviera abriendo. Él gime bajito y sigue avanzando, empujando, y cuando se detiene, no consigo cerrar la boca.
Me siento intensamente llena. Es aterrador, en el mejor sentido. Me besa. Su respiración me llena. Sus besos se vuelven fervorosos de repente, ásperos, y se mueve de golpe. Sucede rápido. Ha empezado a follarme.
Sus movimientos son rudos y profundos, llenando mi interior una