DAMIAN WINTER
Jonas me llamó a las 00:47.
Yo ya estaba en la cama, pero no dormía. Sophie dormía a dos habitaciones de distancia y Danian, en la de al lado. Me quedé despierto porque imaginaba que esa llamada llegaría.
— Habla — contesté, sin saludos.
— Va a salir — la voz de Jonas llegó baja y directa—. Esos dos volvieron a su casa. Se la llevaron a ella y a los niños. No vi maletas grandes, pero las mochilas están llenas y también había una maleta mediana. Van camino al aeropuerto.
Me senté e