—Starla...
La voz de Livia tembló. Tomó con delicadeza la pequeña mano de su hija, sintiendo lo frágiles que eran aquellos deditos que había protegido sola durante todos esos años.
Su mirada se desvió hacia Damian, que seguía inmóvil junto a la cama. El hombre que normalmente parecía tan poderoso e intocable, ahora lucía terriblemente vulnerable.
Luego volvió a mirar a Starla.
Las lágrimas comenzaron a acumularse lentamente en sus ojos.
—Ese tío...
Livia inhaló profundamente, trat