Damian no respondió de inmediato. Su mirada permaneció fija en Livia, como si intentara comprender cómo habían llegado hasta ese punto. Apenas unos días atrás, aquella mujer todavía podía mirarlo con una cautela que poco a poco comenzaba a desvanecerse. Ahora, lo único que quedaba era la duda.
—¿Todo esto ha sido obra tuya?
La pregunta siguió suspendida en el aire. Damian inhaló profundamente.
—No.
Su respuesta fue firme, sin el menor asomo de vacilación.
—No he hecho nada contra tu empre