La noche avanzaba cada vez más, envolviendo cada rincón de la ciudad en un silencio penetrante.
La lluvia torrencial que había caído sin descanso durante los últimos días finalmente cesó por completo, dejando charcos y el asfalto mojado brillando bajo los destellos amarillos de las farolas. En la superficie, la ciudad parecía tranquila, como si al fin estuviera descansando del bullicio del día.
Sin embargo...
Detrás de aquella calma engañosa...
Alguien seguía contando cada segundo que pasa