La lluvia había cesado.
El cielo de la mañana seguía cubierto por una fina capa de nubes cuando un hombre salió por la puerta trasera del hospital.
Caminaba con absoluta calma.
Sin prisa.
Sin despertar la menor sospecha.
Para cualquiera que lo viera por casualidad, no era más que un visitante que acababa de despedirse de un paciente.
Pero detrás de aquella tranquilidad...
Sus ojos no dejaban de vigilar los alrededores.
Asegurándose de que nadie estuviera prestándole atención.
Se detuv