(POV de Derek)
El silencio que siguió era una entidad física, pesada y viscosa, llenando el estrecho pasillo de piedra hasta que apenas podía respirar. El cerebro se negaba a procesar las palabras que Patrick acababa de pronunciar. Ido. No escondida. No reasignada. Ido de la manera en que una llama desaparece cuando se apaga la vela.
—Ido —repetí. La palabra se sentía completamente hueca, una sílaba inútil vibrando en la galería silenciosa—. ¿Qué quieres decir, ido? ¿Adónde la mandaron?
Patrick