Mundo ficciónIniciar sesiónEl aire en la escalera norte estaba estancado, oliendo a piedra fría y al sebo chisporroteante de las antorchas nocturnas. Estiré el cuello, las vértebras chasqueando con un sonido seco y rítmico que resonó en el espacio hueco. Mi turno en la puerta de la suite principal había terminado. Había pasado las últimas ocho horas escuchando el silencio de una tumba detrás de las puertas del Alfa, puntuado s







