Mundo ficciónIniciar sesiónPOV de Alejandro
El silencio pesado y sofocante se extendió entre los tres en el estrecho sendero del acantilado, denso como para detener el aire helado en nuestros pulmones. La mano de Patrick permanecía pegada a la empuñadura de su daga, los nudillos blancos bajo la pálida luz de la luna mientras miraba a Isabel. Ella no parpadeó. Mantuvo las manos metidas en las gruesas mangas de lana de su capa de piel con ribetes pl







