Mundo ficciónIniciar sesiónEl rugido de la multitud abajo era un peso físico, presionando contra el pecho al cerrar Julián la distancia entre nosotros. Subió los últimos escalones de la gran escalera de mármol, los movimientos fluidos y enteramente imperturbables ante el polvo del camino aferrado al fino abrigo azul medianoche. El vítores en la rotonda no se desvaneció hasta que alzó una única y elegante mano, concedien







