Mundo ficciónIniciar sesión—Llevadla a la habitación.
Solo eso dice. Mira a uno de los centinelas cuando lo dice, y el centinela me mira a mí y da un paso adelante, y yo me doy la vuelta y camino de regreso hacia la finca antes de que la mano del hombre llegue a acercarse a mi brazo.
Detrás de mí oigo a Alejandro hablar con alguien, con Rodri quizás, o con el segundo centinela, en una voz demasiado baja para distinguirl







