Grace me pidió que la acompañara al psicólogo. Al principio todo fue normal, o eso creo, pero después de un par de minutos, verla llorar y contar todo lo que estaba sintiendo después de lo que pasó, me partió el alma. Yo jamás pensé que le había afectado tanto la pérdida de nuestro bebé. Sí, sé que es doloroso, pero escucharla hablar sobre sus sentimientos y verla partirse en llanto fue desgarrador.
— ¿Quieres compartir algo? — Me preguntó el psicólogo.
Yo miré a Grace y asentí.
— Yo... desea