Convencí a Grace de venir conmigo al apartamento; quería tenerla en un espacio seguro y este para mí era el mejor lugar.
— Mañana iré por tus cosas, quiero tenerte aquí — Le dije.
Ella negó de inmediato, sorprendiéndome por completo.
— No quiero incomodarte — Me dijo.
Yo agarré su hermoso rostro entre mis manos y la observé.
— No me incómodas en lo más mínimo, te quiero aquí, porque quiero cuidarte — Le aseguré.
Ella alejó mis manos y volvió a negar con la cabeza.
— Créeme que así será mejor, y