~HARPER SULLIVAN~
Lo seguí con la vista, viendo su espalda rígida alejándose por las escaleras que llevaban a la planta superior.
El sonido de una puerta cerrándose allá arriba con un golpe seco, resonó más de lo necesario. No hizo falta mirarlo para saber que se había marchado derrotado, incómodo, herido en el orgullo y furioso.
Sonreí para mis adentros.
No una sonrisa amplia, ni triunfal. Fue pequeña, íntima, peligrosa. La clase de sonrisa que solo aparece cuando uno sabe que ha ganad