~HARPER SULLIVAN~
El cuerpo oscuro de la víbora brillaba bajo la luz tenue de la lámpara. Se movía despacio, sinuosa, como si supiera exactamente el efecto que causaba. Su lengua salió y entró con un silbido apenas perceptible.
El aire se me escapó de los pulmones.
El pánico me golpeó de lleno, brutal, paralizante.
No grité. No pude.
Mi cuerpo reaccionó antes que mi mente. Me eché hacia atrás torpemente, el corazón desbocado, la sangre rugiendo en mis oídos. La víbora se movió de nuevo